Otro reto para los medios locales: el multidispositivo


El acceso a internet se diversifica. Crece el número de usuarios que acceden en diversos soportes a la red. La tendencia imparable es el paso del dispositivo único al multidispositivo. Es una de las conclusiones que más me han llamado la atención del Informe sobre la Sociedad de la Información que hace unos días presentó la Fundación Telefónica y que trataré de ir deglutiendo.

Señala que el 55,2 % de los usuarios de internet utiliza sólo el ordenador. Pero se eleva al 43 % y con tendencia ascendente el número de quienes utilizan también otros soportes: móviles, tabletas, e-readers, videoconsolas, etcétera.

Un 5,6 % ya no utiliza el ordenador.

El multidispotivo provoca un fenómeno añadido: la distribución del acceso a cada aparato por franjas horarias. Ya se habían conocido informes que señalaban que, por ejemplo, la tableta es un dispositivo de sofá, de manera que algunos periódicos adelantan a sus suscriptores una edición impresa nocturna para su lectura en estos dispositivos.

Ítem más, suele aconsejarse la presencia en las redes sociales a esa hora para aprovechar un pico de uso de estos elementos móviles.

Esta tendencia a la dispersión y a la distribución horaria supone un reto para los medios, que ven sus audiencias disgregadas todavía más. Además, cada usuario tiene sus propios hábitos de lectura de noticias: ediciones web, redes sociales, agregadores de contenidos o sindicación, buscadores, etcétera.

El reto es mucho mayor para los medios de ámbito local o regional, que ya no tienen que afrontar sólo dos plataformas (la habitual y la web) sino atender a nuevas formas de acceso, con el coste o la dependencia tecnológica que supone. Más, en un momento de crisis general y de falta de modelos de negocios claros.

Tal vez la cooperación tecnológica entre medios pueda ser una de las soluciones de acceso rentable a la era de los multidispositivos.

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¿Esclavos de la libertad absoluta?

Datos de transparencia de Google. Publicados en su blog.

Google recibió en el primer semestre del año 647 peticiones de gobiernos (sin especificar) para que informara sobre actividad de usuarios. La compañía ya advertido en su blog de que el número hace referencia a las peticiones que puede reconocer. En el 55 % de los casos se produjo un informe con datos sobre los usuarios.

España se sitúa entre los diez paíes con más peticiones de información. Por encima, están los Estados Unidos, La India, Alemania, Francia, el Reino Unido e Italia. Por debajo, Australia y Polonia.

Google apunta también que desde 2009, año en el que comenzó a aportar datos sobre peticiones de información de gobiernos, el número de solicitudes se ha triplicado.

Aquí se puede acceder al último informe: http://www.google.com/transparencyreport/userdatarequests/

El caso es que Google mantiene activo lo que denomina un informe de transparencia en el que puede accederse a datos generales -pero incompletos, como queda dicho- sobre solicitudes de gobiernos tanto de retirada de contenidos como de usuarios así como peticiones que atañen al derecho a la propiedad intelectual.

El espionaje es tan antiguo como la humanidad. Es un argumento utilizado para pasar por encima de la polémica despertada con las revelaciones sobre la complacencia de las empresas tecnológicas con los gobiernos.

Quien no comete delito alguno nada tiene que temer. Es otro, habitual también para apoyar legislaciones restrictivas de la libertad.

El usuario puede controlar lo que sube a internet.

En los aeropuertos se cometen violaciones de la intimidad. Se añade también.

Nada parece que podamos hacer ya sin internet y sin las herramientas con la que nos hemos acostumbrado a trabajar. ¿Nos tampamos los ojos, los oídos y la nariz? ¿Es conveniente hacerse el sueco? ¿Hay alternativa?

En mi caso, la reacción es bastante más relajada que la que tengo cada vez que afronto una cola en un aeropuerto, por ejemplo.

¿Hasta tal punto estamos abducidos por internet que hasta domeña fácilmente nuestras reacciones?

Tal vez seamos esclavos de la libertad absoluta que (proclamamos alegremente) es internet.

¿Web 3.0? El marketing quiere volar

¿La Web 3.0 ya está aquí? ¿La hemos alcanzado o aún estamos en proceso migratorio?

Hoy he leído este interesante artículo en “Puro Márketing” sobre la Web 3.0.

Resumiendo: Algunas marcas aplican ya una estrategia 3.0.

El proceso es sabido.

– En un principio, internet era unidireccional. El usuario accedía a portales y navegaba por la web. La capacidad de interacción se reducía a los foros o al email.

– Los blogs suponen una revolución: El usuario deja de ser sujeto pasivo a creador de contenido con herramientas sencillas. Aumenta la posibilidad de interacción. Aparecen las wikis, obras de creación conjunta y código abierto cuyo epítome es wikipedia.

– Tim O`Reilly define el concepto de Web 2.0. Corría 2004.

– Las redes sociales multiplican exponencialmente la capacidad de interacción. Se entra en la era de la conversación, la palabra clave de la Web 2.0. Conversación entre usuarios y con marcas, medios con creadores de contenidos.

– Se vislumbra la Web 3.0. Será semántica, dicen. Atenderá a la capacidad de de procesamiento de la ingente cantidad de información disponible en la web… siguiendo el rastro del usuario y adaptando los contenidos a sus preferencias, ubicación, etcétera. Tenemos ejemplos: la publicidad segmentada que ofrece Facebook. Ya conté el ejemplo de aquel libro que busqué en Google y que al instante apareció anunciado en mi perfil de Facebook. No, el espionaje no es Web 3.0 es burdo espionaje.

– En la Web 2.0 el marketing apuesta por la creación de contenidos (branded content) frente a la explicación de características o a la identificación con las marcas.

Seguro que recordáis ejemplos de publicidad basada en pequeñas historias o en valores sociales o económicos.

En absoluto discuto el contenido del artículo. Pero tal vez queramos correr demasiado y aún estemos en la Web 2.1.

Postda de pots: Esta mañana he pensado: Sólo a mi se me ocurre titular un blog con el 2.0. Tal vez debería tirarme un farol y titularlo Almériz 3.0.

Google celebra el centenario de Albert Camus

Google Albert Camus

Google recuerda el centenario de Albert Camus.